sábado, 1 de junio de 2013


Oesterheld, el elegido
 
Ponele que volvés de laburar. Es el atardecer, momento mágico del día. Venís por la Panamericana en auto, escuchando la radio, de pronto, inexplicablemente empieza a nevar. Es una nevada extraña, los copos son verdes fluorescentes y tenues, caen lentamente. No entendés nada. Algunos autos comienzan a chocar. Pasas junto a las paradas de los colectivos y los que allí esperan, cuando los tocan los copos, caen muertos. Hay algo en esa nevada que mata. Vos seguís manejando, sentís pánico.
De pronto, una bola de fuego cruza el cielo estrellado en dirección a la capital, mas precisamente hacia Plaza de Mayo. Estas solo, completamente solo, manejas y la muerte lame los vidrios de tu auto.

El Viejo, (como le decían cuando deambula de incógnito por las editoriales de Buenos Aires) Héctor Germán Oesteheld, sembró una semilla justo en medio de mi inconsciente, una sensación imborrable. La sensación que de repente, el mundo al que estoy acostumbrado se detiene y aparece el otro mundo. En un instante, reina el tiempo presente y desaparece la ilusión, entonces: atacas o escapas, no hay mas opciones. Una sensación apocalíptica con dos gustos, lo tangible, la casita en Vicente López  y lo fantástico, el fin del mundo.

La sensación que sintieron los habitantes de estas tierras cuando llegaron los españoles a conquistarlos, esos tipos con armaduras resplandecientes, cruces, viruela y otros accesorios.  ¿Qué sintió El Viejo cuando comprobó que el poder al que se enfrentaba era descomunalmente invencible, o Rodolfo Walsh cuando escribió la carta al monstruo y lo espero con una pistolita en la mano? La sensación apocalíptica del guerrero solitario que enfrenta a su fin.

Juan Salvo prepara un traje de goma y sale a la avenida Maipú. Nieva mortalmente sobre Buenos Aires. El último héroe del conurbano agrega una vuelta al drama del  guerrero acorralado. Esta el fin del mundo y el, no hay nada mas. Sin embargo, él  escapa, usa la maquina del tiempo, trasciende el fin y vuelve al principio antes de la invasión. Sobrevive, reencuentra a su esposa y retorna a su vida normal. El protagonista escapa por la salida de emergencia de la existencia, se trasciende a si mismo y reaparece en escena. Toda la historia es solo un decorado y atrás reina la eternidad. Y ese justamente es gran logro del último héroe del conurbano, sobrevivir al fin de los tiempos y volver a empezar de nuevo.

Hasta ahora, ninguna invasión alienigena fue tapa de los diarios y, al parecer, estamos mas solos que acompañados sobre este pequeño y redondo planeta que flota en una esquinita del cosmos. Durante toda la historia de la humanidad el único invasor de la tierra ha sido nuestro propio ego. Por acumular poder destruimos todo lo que se interpone en nuestro camino y, así estamos. El gran desafió que enfrentamos como raza es sobrevivir a nosotros mismos. Vivimos en la era del ego, miles de millones de personas en manos de unos pocos, muy pocos que toman decisiones por el resto. ¿No es ingenuo esperar que un solo elegido nos salve a los 7 mil millones de humanos? ¿Acaso nuestros héroes no viven dentro nuestro? Hay una puerta, delante de nuestros ojos, detrás de nuestra mente, pero es tan sencilla que no la podemos ver. El titán del barrio, el que vence al monstruo descansa en nuestra forma cotidiana de observar la vida pasar y no hacer nada. El héroe nunca vendrá, porque nunca se fue. Siempre estuvo acá, justo adentro y en cada uno de nosotros.

José Luis Gallego



Biblioteca Nuevo Ser

Biblioteca Pública y Parlante: Nuevo Ser 


Universos

Siempre me fascinó la idea de viajar  a otros mundos, a otras culturas. Me atrapa la experiencia de observar las distintas formas de percibir el mundo que tiene cada individuo. El universo de los que no pueden ver con los ojos, lejos de divertido, me parece un mundo inmenso, desolado y lleno de compañía. Gracias a Dios, mis ojos funcionan bien. Puedo leer el monitor de la computadora  y escribir esta nota, que después voy a volver a leer, una vez impresa. Pero, y si un día mis ojos no funcionan más? ¿Cómo haría? ¿Cómo es la vida para quienes no pueden ver? Para averiguarlo, mis herramientas son un grabador y una bicicleta.

La Biblioteca

Llego pedaleando a Ayacucho 2377, en San Martín. En el estacionamiento de la Mutual Universitaria, hay un pasillo que me conduce a la Biblioteca Pública y Parlante: Nuevo Ser. No solo una biblioteca para ciegos, sino para todo el público en general y en especial para personas, de baja visión, de la tercera edad, analfabetos, niños y para cualquier persona que no pueda mantener un libro en sus manos.
Lourdes Siman, es la presidenta de la biblioteca, quien junto con Dionisio Viyafañe,   luchó desde el año 2001 para lograr una biblioteca oral, para todos, no sólo para los ciegos. Recién ahora, (es lento el razonamiento de la burocracia a la hora de aceptar, o darse cuenta de las diferentes capacidades del ser humano) recién en enero de este año 2007, la Conabib los reconoció como Biblioteca Nacional.
Lourdes tiene una energía absoluta para lograr lo que quiere. Me acerca un libro parlante, que consiste en una prolija caja de cartón con tres casetes. Lourdes apenas ve sombras, bultos. Y Dionisio Viyafañe, quien falleció, pero aún nos acompaña como dice ella, también era no vidente. Es decir, dos ciegos fundaron una biblioteca, no solo para ciegos, sino para todos. Una respuesta original a una sociedad que discrimina, como arrojar un bumerang que vuelve cargado de flores.
Lourdes:- al encontrarnos sin nadie que nos lea, tuvimos la necesidad de recurrir a material grabado, buscabas en la radio o en la televisión, y raramente escuchabas algún programa que se lea literatura. Por eso trabajamos en una biblioteca, con material grabado y material impreso. Nosotros pensamos en una biblioteca para todos, con el libro gráfico, y con los distintos formatos del libro grabado para los que no puedan leer, y también con publicaciones en braile para los que están alfabetizados en braile (solo el 10% de la población de ciegos). Además de compartir libros, nuestro objetivo es formar lectores solidarios, personas que lean y graben las obras para que otras que no pueden acceder al libro en tinta puedan leer a través de otros ojos.
La pasión de Lourdes por la vida y su trabajo se percibe en todo su lenguaje especialmente en el no verbal. Creo que de la misma forma, ella también me conoce más allá de lo que digo, ella me observa en todo mi lenguaje. Así nos vamos conociendo.
Mandíbula de tiburón
Edgardo Gonzáles es el vicepresidente de la biblioteca. El tiene 57 años de edad, y hace 5 que es ciego. Se dedicó a no quedarse quieto dentro de la ceguera y buscar todos los métodos posibles para salir.
Gracias a su increíble talento para intentarlo, los encontró con facilidad, y hoy, se dedica a difundirlos. Entre esas herramientas que unen dos mundos totalmente diferentes, Edgardo me habla con entusiasmo del Jaws*,de cómo cambio su vida. Otra  paradoja: cuando se quedo ciego empezó a escribir literatura. Ganó premios. Su capacidad se huele en sus palabras, en la manera precisa de acomodarlas al hablar.
¿De dónde se sacan fuerzas
cuando te quedas ciego?
Mirá, para mi la cosa es sencilla: o te suicidas, o peleas por la vida. Yo decidí pelear por la vida. Yo sabía que me iba a suceder, ya que mi enfermedad es progresiva, me fui preparando para esto. Pero cuando sucedió, fue como la celebre frase de Maradona: me cortaron las piernas. Empecé a buscar ayuda, y encontré mucha gente maravillosa entre los ciegos, que me fue dando información, y así llegue entre otras cosas al taller de literatura, comencé a escribir: Yo jamás me hubiera imaginado.
¿Conoces otras bibliotecas
accesibles a no videntes?
La biblioteca digital de habla hispana más grande del mundo se llama Tiflo Libros, fue creada por una pareja de ciegos de la zona de Boedo. Ellos comenzaron a scanear libros para poder leerlos , e intercambiarlos con sus amigos. Hoy en día esta llegando a los 4.000 abonados en más de 40 países del mundo. Así como los no videntes tenemos derecho a leer en forma gratuita, también tenemos derecho a scanear los libros, (o transformarlos en cualquier formato que posibilite su lectura) y subir el libro a una biblioteca donde es clasificado y se encuentra disponible en estantería en forma gratuita. El acceso es exclusivo para los socios que son disminuidos visuales o ciegos. Pero para el resto no, ya que el acceso a los textos esta sujeto a las leyes de propiedad intelectual, sería ilegal. El mail es tifolibros@tifolibros.com.ar, ahí puede solicitar la suscripción.
La biblioteca pública popular y parlante Nuevo Ser, también brinda apuntes de estudio grabados, biblioteca gráfica, biblioteca braile, biblioteca digital, con letra ampliada y parlante. Y talleres de Braile, bio-danza, lectura y reflexión, expresión oral y escrita.
Contacto:
biblionuevoser@hotmail.com
*Jaws for Windows es el más completo lector de pantallas en cuanto a funcionamiento y compatibilidad. Es una aplicación de 32 bits que permite procesar textos y caracteres de los programas que se ejecuten en cualquier versión de Windows. La última versión es la Beta 4.01, compatible con WindowsXP, incluye nuevas opciones para navegar en la web. Disponibilidad: venta, pero se puede acceder a un demo funcional gratuito de 30 minutos.
Dirección: www.freedomscientific.com
Fuente foto: Clarín Zonal

José Luis Gallego

martes, 3 de enero de 2012

Nuestro planeta es un ser vivo



Late, tiene temperatura, vive y nos da vida.
Como un aparato circulatorio, el agua de los océanos da la vuelta al mundo cada cinco años.
La tierra es la piel del planeta, y su corazón es puro fuego.
Dentro de un ser tan inmenso, yo vendría a ser como un glóbulo rojo, flotando entre millones de glóbulos rojos.
Sin embargo, a veces, me creo tan importante, tan único, tan poderoso, que si no obtengo lo que quiero, me frustro, me enojo, me vuelvo intolerante…
Entonces me hace bien recordar que existir, sobre este mundo lleno de vida, ya es un hecho maravilloso para estar agradecido. Y por otro lado que mi voluntad es limitada, puedo intentar, planear, tratar, pero el resultado no es sólo mi decisión. Claro que si no hago nada, es muy probable que nada suceda. Pero una vez que intenté, que hice mi parte, solo me queda soltar, confiar, relajarme.
Mi decisión, mi voluntad son pequeñas partículas dentro de la voluntad de la vida,
de la existencia.

jueves, 17 de noviembre de 2011

La vida es magia


por
José Luis Gallego
Reflexiones sobre Ema, la vida


Ema tiene el flequillo hasta las cejas, ojos grandes, un vestido naranja, mide algo menos que un metro y es muy linda. Hace un rato salió desde su mamá y ahora, termina el primer garabato de su vida y me mira. Si tendría que fundamentar la existencia de Dios, diría que flota en su mirada.

Más acá, de ser un padre baboso, explicaría que, para mí, el misterio viaja en la magia que compone el código genético, que perpetua la vida. La capacidad de recrearnos que tenemos los humanos, que transforma suspiros y placer en personitas. Desde una pequeña célula hasta un ser completo, complejo y, complicado.

No me imagino a una divinidad barbuda que señala con el dedo, castiga, controla y acumula. Mucho menos con violencia, bombas y guerra; que canjea el paraíso por la inmolación. No, para nada. Creo, que la divinidad no es explicable, aquello que podemos explicar ya no es divino. Finalmente, la última respuesta a todas las preguntas es un gran secreto, un misterio. Si se observa a través de ese misterio, se puede pispiar a lo divino.

Pero, en general, la humanidad ha reemplazado ese caminito que conduce al paraíso, por un sistema de reglamentos, premios y castigos; el consumo, la violencia y el dinero. La religión no es necesariamente religiosa y la fuerza inexplicable de la vida, pasa delante de nosotros sin que podamos comprenderla.

No tenemos, por lo menos de este lado del charquito en occidente, una educación de la espiritualidad práctica para admirar la vida y la existencia. Y, sin este conocimiento, resulta difícil la comprensión del fenómeno de la vida, la muerte y, el respeto que esto implica.

Una experiencia de comprobación de que el yo, el ego, es superado infinitamente por el hecho de la vida misma. Que, por más ricos, eruditos, soberbios, poderosos, o violentos que seamos, jamás, podremos crear algo como nosotros mismos. Seres exquisitamente complejos e individuales, que habitan un mundo azul, maravilloso e irremplazable.

No se trata de un cambio ideológico, sino una experiencia práctica que implica hacernos conscientes de la existencia.

lunes, 11 de enero de 2010

De paseo por la guerra de la isla de chapa


Sombras. El remís avanza sobre la avenida Olimpo en el inhóspito, humilde, explosivo y picante mundo de La Salada. Desoladamente internacional y sorprendente.

Es tarde, yo tendría que estar en mi casa pero avanzo por una calle con una línea amarilla al medio, al fondo los señores de la Infantería parecen tortugas Ninjas a punto de festejar un cumpleaños sangriento. La Salada rumiante, agitada por los carreros y los señores de seguridad monetizados por Jorge Castillo, el Zar de La Salada, administrador de Punta Mogotes, una isla de chapa y alambre que factura como una multinacional, donde trabajan miles de personas, vendiendo básicamente clones de prendas textiles manufacturadas por etnias que explotan a otras etnias, en general inmigrantes, en sótanos sin prensa esparcidos por el Gran Buenos Aires.

Es tarde y temprano al mismo tiempo, raro. Suena una sirena, como la de los bomberos, los carreros meten ruido y aprestan más basura sobre una pila de cubiertas que arden en la fría noche preelectoral y sin cena. Clima de guerra, los carreos meten ruido a pleno porque el silencio antes de la guerra es insoportable. Entre aprietes, puestos, patovicas, la cara de Castels sobre un cartel justo y casualmente frente al mini paraíso trucho con nombre de lobo marino. Están los medios, suena bombo y gargaras de grapa fluyen junto a rumores, palos, escudos y fuego. El de seguridad que nos tuvo un rato en la puerta de Punta Mogotes, al final se nos acerca y dice, no ahora Castillo no los puede atender, da dos pasos, se da vuelta y con total desatino e insólitamente, agrega: bueno pasen.

Lo seguimos al interior de la feria, adentro hay otros carrerros que no protestan sino que festejan entre chorizos ardiendo junto a otros pedazos vacunos y un tetrabrick inundando la incertidumbre para que se ahogue. Pasillo arriba. Seguridad por todos lados y unas decenas de handys cargándose en una repisa, mas pasillo y escritorio.

Castillo nos atiende. Coppola, Scorsese y hasta mi abuela estarían ansiosos de filmar una película con él, es cinematográficamente rufianesco, una mezcla entre Maradona y Duhalde con un poco de Dani de Vitto. Jorge dibujó un linea amarilla en la calle y les explicó: de acá no se pasa.

Habla de la gente contándola de a cientos, explica, muy amablemente, que para el tema de la seguridad en los puestos, emplea mujeres, son más hábiles para detectar “filtraciones”. Y por eso el domingo pasado lo sorprendieron, pero hoy martes 16 de junio no, esta noche no. Parece que hoy son todos varoncitos y van a la misma peluquería. Entonces nos despedimos de Jorge Castillo y su mini ejercito, y de los carreros y su tribu belicosa de guerreros rodantes, de los señores de la Infanteria y su simpatía galvanizada. Nos despedimos de todos inclusive del señor que cocinaba una pizza en un horno montado sobe un carro.

Entonces lo veo, un perro croto duerme en el asfalto sobre la línea que plantó “monarca” del bártulo, una pata acá y la otra allá. El perro sabe que es perro, ni siquiera se lo plantea lo sabe, pero de línea no entiende un carajo. Es otro plano, el perro está más allá de la ambición humana, o más acá, depende de donde se lo mire. Volvemos, el remisero duerme una siesta y seguramente sueña que es otro. Se despierta, se acomoda. Yo le explico: ahora volvemos, vos no pares, sácanos de acá. Y él nos lleva. Imperturbable.

José Luis Gallego

martes, 23 de junio de 2009


La existencia es mullidita

Elvira Elma Beraztegui de Tapia esperó a su marido 3 horas despúes de las 9, con la comida preparada sin probar bocado. Después fue al baño y con la calma de quien llena una boleta de ProDe descorchó 37 pastillitas de sus blisters y se las tomó con tres cuartos vino tinto.Su marido llegó 5 horas más tarde y se la encontró muerta con la cara incrustada adentro del plato de lasagna y un cigarrillo a medio fumar que daba la sensación de aún estar humeando.

Se acostó a dormir y a la mañana siguiente llamó a la funeraria y contrató el servicio de 2 estrellas con opción a nicho, se tomó 6 mates y comenzó a afeitarse tarareando el bolero de Ravel.


Fin

sábado, 17 de mayo de 2008

Aquí yacen mis palabras

Fueron escritas amorosamente, crónicas de viajes a través del bosque de la imaginación y el misterio, que no tienen otro propósito que pervertir al lector para que observe más allá de la ilusión cotidiana, más allá de la mecánica de los actos que suceden a diario.

Por lo que a mi respecta, estas historias escritas e impresas ya no me pertenecen, desde el momento en que este material este en sus manos, yo habré saltado a la palabra fin, y estaré huyendo hacia el bosque, hacia el misterio.